Technologie
Presupuestos por voz con IA: dicta desde la obra y recibe el presupuesto

El presupuesto, esa tarea nocturna interminable
La escena es conocida: la visita está hecha, las medidas tomadas, el cliente espera… y el presupuesto espera a las 21 h, al ordenador de la oficina y a una hora de tecleo. Resultado: presupuestos enviados tres, cinco o diez días después de la visita — cuando la competencia ya respondió.
Qué hace exactamente el presupuesto por voz
El principio cabe en una frase: describes los trabajos en voz alta y la herramienta los estructura y valora.
En el aparcamiento tras la visita, dictas: «Reforma de baño de 8 m², retirada de lo existente, plato de ducha extraplano de 120x90, alicatado de 12 m², sustitución del mueble de lavabo…». La IA convierte ese monólogo en partidas de presupuesto — descripciones limpias, cantidades, unidades — y propone precios de tu biblioteca de trabajos o referencias del oficio.
Relees, ajustas dos precios, y el presupuesto sale con su enlace de firma. Diez minutos después de dejar al cliente.
Qué cambia (y qué no)
- Rapidez: un presupuesto enviado en la primera hora llega cuando la decisión aún está caliente — el factor n.º 1 de la tasa de aceptación.
- Regularidad: se acabó la pila de presupuestos «para el fin de semana». Cada visita produce su presupuesto el mismo día.
- Lo que no sustituye: la valoración sigue siendo tuya. La IA propone, tú validas — eres quien conoce sus márgenes, proveedores y las trampas de la obra.
Cómo empezar
Empieza por tus servicios recurrentes: cuanto más limpia esté tu biblioteca de trabajos, más precisas serán las propuestas. Dicta con naturalidad, como si explicaras la obra a un compañero — y mantén la relectura sistemática antes de enviar.
El presupuesto por voz está integrado en Aidifis: dicta desde la app móvil, revisa, envía. La tarde vuelve a ser tuya.